de 25.06.2013 11:57 , Klicks: 1981

Corbata y política

La función de un accesorio desde la sociedad

En Alemania hubo mucha expectación cuando en 1983 los verdes entraron en el parlamento y rompieron el código de vestimenta provocando a muchos. No sólo porque el número de mujeres aumentó y los tacones sonaban más que nunca sino que además los hombres no llevaban corbata. Con esto algunos políticos criticaron a este partido ya que decían que faltaban al respeto y a la autoridad.

Algunas experiencias que ya han pasado, pueden decir algunos. Repito: sólo algunos. El presidente del parlamento se apresuró a poner reglas de vestir y no dejar entrar a hombres sin corbata. Los políticos Andrej Hunko y Sven-Christian Kindler aparecieron un día sin corbata y no les dejaron entrar. Lo mismo ocurrió con el político Alexander Süßmair. Esto no ocurrió en épocas pasadas sino en el año 2011.

Este tipo de restricciones no ayudaron a relajar la idea que se tenía sobre la mentalidad estricta del parlamento. La corbata de flores hizo peligrar la imagen de algunos representantes de la democracia. Ahora el llevar corbata no aparece como reglamento del parlamento sino como una recomendación interna.

Otros casos conocidos eran los abogados de las salas penales que tenían prohibido aparecer sin corbata blanca para resolver los casos. Algunos incluso se ponían la corbata blanca por debajo del jersey. Actualmente éstos ya no tienen por obligación llevar corbata blanca.

En el Congreso de los Diputados el llevar corbata o no ya no afecta negativamente a la imagen de los políticos y cierra poco a poco el debate sobre las corbata.

A pesar de que las discusiones sobre la corbata no son nada nuevo en el mundo de la política. Aunque en la revolución del 68 la gente se revelara en contra de la corbata y la viera como un símbolo de estatus político, esta prenda forma parte de la política. Sin embargo en los entornos de trabajo creativos y en los científicos la corbata no está bien vista. Allí se lleva la camisa con algunos botones abiertos o con una corbata pañuelo. Algunos genios como Schiller de rebelaron enérgicamente en contra de la corbata.

Desde los tiempos del Rey Sol Luis XIV la corbata es un símbolo de decadencia. No resulta extraño si sabemos que el rey se pasaba horas y horas delante del espejo con su corbata de seda. Es más, contrató a un „cravatier“ para que le anudara la corbata cada mañana.

Los revolucionarios franceses utilizaron pañuelos para las gargantas, casi siempre de color rojo para diferenciarse de los colores blancos que llevaban los hijos de la nobleza. Este uso hizo escuela. Los pañuelos rojos se vieron en la Revolución Alemana de 1848 (revolución que apenas duró) y en la revolución del Octubre Rojo de 1917 en Rusia.

También para la revolución de las mujeres, la corbata jugó un papel importante como símbolo de hegemonía masculina. Las primeras mujeres que lucharon por sus derechos en 1900 llevaron corbatas para demostrar la igualdad con los hombres. Con la misma idea apareció en el parlamento alemán la política Agnes Alpers junto a un compañero sin corbata. Adivine el color de la corbata que llevaba Agnes: de color rojo.

Estilo italiano y británico

La bufanda

Dressing Down

La corbata para damas


Productos sugeridos de nuestra tienda